El libro más desquiciado del mundo

Han pasado 45 años desde la publicación de Los tres estigmas de Palmer Eldritch, de Philip Dick. Una de las mejores novelas de ciencia ficción de todos los tiempos es también una historia alucinada y febril, llena de droga, paranoia y un anti héroe envuelto en las contrariedades de un mundo dominado por una figura satánica y misteriosa: Palmer Eldritch.
Hay una pastilla que se mastica y que te lleva a un mundo irreal mientras tu cuerpo físico yace inerte, allí, donde sea que te haya hecho efecto. El Can D, además, es la más social de todas, porque te permite crear alucinaciones colectivas. Se trata de una sustancia ilegal que de paso sostiene una millonaria industria, la de Equipos PP. ¿Y a qué se dedica Equipos PP?, nada menos que a fabricar una serie de artículos en miniatura relacionados con una muñeca estilo Barbie llamada Perky Pat. Oficialmente, una manera de jugar y hacer más llevadera la miserable vida en un mundo calcinado por la radiación solar. Pero la verdad es diferente, porque las miniaturas de sillones, autos y artículos de Pat se usan para fines mucho menos prosaicos. Estos se colocan cerca del lugar donde se llevará a cabo la ingesta de Can D y cuando el colocón se materializa, entras de inmediato a un mundo de maravilla, de autos descapotables, playas de arenas blancas y libertad sexual a destajo.
Pero como toda droga y los millones implícitos en ella, existe otra que le hace la competencia. El Chew Z es más potente aún y de quien la fabrica se sabe poco; sólo que es poderoso, millonario y que su nave se ha estrellado en algún lugar de la galaxia. Palmer Eldritch anda suelto y el mandamás de Equipos PP, Leo Bulero, ve tambalear su imperio.
Para solucionar las cosas, se le encomienda a Barney Mayerson y sus habilidades precog, estar a la altura de las circunstancias. Debe matar a Eldritch, pero aquella titánica misión no sólo lo llevará a la superficie de la Luna o a decadentes refugios marcianos, sino que a perder el control. Así es, Mayerson es un adicto que se cambia de droga, y los resultados son inimaginables.
Los tres estigmas de Palmer Eldritch es la novela número 14 del prolífico autor de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, llevada al cine bajo el nombre de Blade Runner y detonador de su fama póstuma. Nada fue igual desde aquella obra maestra y Hollywood no ha parado de llevar a la pantalla grande película tras película inspirada en las historias de un escritor fallecido el 2 de marzo de 1982. Dick, quien en vida padeció las penurias de la inestabilidad psíquica y la narco dependencia (pentotal sódico), construyó Los tres estigmas de Palmer Eldritch no sólo como una alegoría a las drogas y sus efectos, sino como una aguda crítica a la religión, la corrupción industrial y al destino errático de la humanidad. En este libro se ejecuta con habilidad el objetivo más profundo de su visión sobre el futuro, algo que va mucho más allá de la evolución técnica y que se conecta más bien con las múltiples y nuevas formas que toma el miedo entre los seres humanos. ¿Ciencia ficción de matiné? no gracias, prefiero leer a Philip Dick.
Los tres estigmas de Palmer Eldritch
*233 páginas
*Edición en español por Minotauro








