Cinco preguntas a Magaly Solier, protagonista de La Teta Asustada

La actriz de la película peruana que retrata los años de la violencia guerrillera en su país y que ganó el Oso de Oro en el festival de Berlín, habla sobre el personaje que la hizo famosa, recuerda su experiencia en la premiación de los Oscar (fueron nominados a mejor película extranjera) y describe su devoción por Judas Priest.
-¿Cómo hiciste para preparar tu personaje?
-Me preparé unos seis meses antes de hacer la película. Era bastante fuerte porque Fausta estaba en el vientre materno cuando su madre fue violada y su padre asesinado. Y son dos campesinos. Empecé a componer canciones para la película y a investigar con mujeres reales que habían sido víctimas de maltratos y abusos.
-¿Y qué descubriste?
-Muchas cosas. Fue muy triste porque hablé con señoras que son mayores que mi madre y cada una de ellas, llevaba algo de Fausta. Tenían miedo y el trauma de no poder hablar y decir lo que pensaban. Tenía que hablar con ellas en quechua para que tuvieran confianza en mí. Un día, viendo el canal “Animal Planet” para relajarme, vi movimientos de animales como el tigre, las palomas y el hipopótamo y encontré a Fausta. Como ella, los animales no hablan y sólo miran. El hipopótamo, por ejemplo, tiene una mirada muy intensa y es muy lento de movimientos. Igual que Fausta, que por tener miedo no es muy proactiva.
-¿Qué recuerdas del día que ganaron el Oso de Oro en el festival de Berlín a la mejor película?
-Cuando ganamos en Berlín, lloré de la emoción y gritaba como una loca. Me puse a hablar en quechua, algo que nunca nadie había hecho en ese escenario. En un momento, levanté la vista y la gente sólo escuchaba y algunos se pusieron a llorar, aunque no entendían nada. Hasta canté un tema dedicado a todas las mujeres de la sierra que me apoyaron en todo momento. Fue increíble”, dice.
-Leí que fue triste para ti no haber conocido a tu ídolo, Clint Eastwood…
-Eso fue en los Oscar. Me moría por conocerlo porque él es mi dios como actor y director. Pero no fue y quedé triste. Estaban casi todos los actores de Hollywood esa noche. Me acuerdo que me impactó mucho Maggie Gyllenhaal, la protagonista de “La Secretaria”, que me gustó mucho. Quise sacar unas fotos y no me dejaron. Y tienen guardaespaldas que se ponen encima y no puedes ni mirarlos. Es terrible
-¿Tienes previsto venir a Chile?
-Nadie me ha invitado y ojalá lo hagan porque iría feliz. Te cuento algo: fui en 2006 a Chile a ver a Rob Halford, el cantante de Judas Priest, que es uno de mis grupos favoritos. Me fui con diez amigos en bus desde Lima a Santiago. El concierto fue alucinante y lo pasé genial. Me encantó Santiago porque es súper organizado. Los autobuses respetan los paraderos y a los peatones. El único problema es que ustedes hablan demasiado rápido. No les entendía nada. (Felipe Rodríguez)








