Osamu Tezuka, creador de Astro Boy

Se acaba de estrenar en Chile la versión digitalizada del clásico japonés. Su autor es una leyenda que dejó una promisoria carrera en la medicina para dedicarse a dibujar los primeros cómics nipones que llevaron ojos redondos como avellanas.
El mito versus la leyenda: los personajes de los cómics (manga) y los dibujos animados (animé) japoneses no deben su poco asiática apariencia a una supuesta catarsis inconsciente debida al impacto que Occidente tuvo en la isla tras la Segunda Guerra Mundial. Osamu Tezuka (1928-1989), el dibujante que inventó ese estilo de ojos grandes y cabellos revueltos, lo hizo de manera muy calculada, como admirador confeso de creaciones de la factoría Disney como Mickey Mouse y Bambi.
El reciente estreno de la película Astro Boy, obliga a recordar que en 2009 se cumplieron dos décadas de la muerte de este hombre que se tituló de médico sólo para dedicar su vida a las historietas. Tezuka partió como guionista e ilustrador profesional en 1946, y de su tablero de dibujo salieron más de 150 mil páginas y al menos tres personajes que le dieron fama universal: Kimba, el León Blanco (1950), el mentado Astro Boy (1952) y La Princesa Caballero (1953).
El artista patentó también las viñetas kinéticas (con esas líneas que dan sensación de velocidad) como un anticipo de su propia evolución, al convertir a Astro Boy (un niño androide, suerte de Pinocchio futurista), en la primera serie animada nipona. Todo parte de un legado que hoy se extiende por aquí y por acullá. Ni tribus urbanas visual kei ni frenéticos videojuegos ni ese taquillazo de Disney llamado El Rey León… inspirado en la historia del paliducho Kimba; nada de eso sería lo que es sin Osamu Tezuka, el “dios del manga” como lo llaman en Japón. Por los siglos de los siglos, amén. (Rafael Valle)
El es el más bacán de los bacanes de los nipones y amo todo su trabajo.
Sobre todo el originalísimo Kimba el león blanco que fué todo lo que es mi infancia.








