King of Convenience: Declaration of Dependence

Dos tipos que se necesitan para crear esta gran música, para reconocerse y abrir el espacio con sus guitarras y muy buenas melodías. Los Kings of Convenience vuelven con Declaration of Dependence, folk noruego de una sensibilidad que relaja e ilumina.
El dúo que consagró su propuesta en el inicio de la moda folkie con Quiet is the new loud (2001), vuelve a las andanzas con el más que decente Declaration of Dependence, donde las canciones parecieran moverse en un viaje sin contratiempos hacia la dependencia de los pocos recursos. Este tercer disco no cambia la manera de expresar las ideas musicales de este dúo que tras cinco años de espera y los proyectos paralelos de Erlend Oye, con The Whitest Boy Alive, y Eirik Glambek, con Kommode, nos traen un abrazo desde lo profundo, de lo que puede estallar silenciosamente en belleza y reflexión. Se trata de un disco elegante con declaraciones de honestidad que obliga a ponerle atención a estas trece canciones de principio a fin, gracias a sonidos que te hacen sentir cómodo dentro de una apuesta muy simple y personal. (Rodrigo Morales)








