Boys Noize / Power

Debe sonar cliché y algo vulgar, pero el título Power no es aleatorio cuando se trata de un disco publicado por Boys Noize. Es difícil encontrar en la música electrónica un proyecto potente y directo como este invento del alemán Alexander Ridha. Tanto en su debut Oi Oi Oi (2007), como en este segundo disco, Boys Noize logra para los seguidores del nu-rave y el electro ese mismo efecto que le producía a los rockeros escuchar a Accept o Slayer.
Sonido directo a la vena, kilos de watts genéticamente intervenidos y batatazos de beats en pleno rostro. Eso se siente con Starter –perfecto para poner a prueba tus parlantes- y con Sweet Light –. ¿Influencias? Desde el sonido industrial de sus compatriotas KMFDM hasta la robótica de Daft Punk y con similitudes a Justice, Crystal Castles, The Presets. Con apenas 26 años, Boys Noize se ha hecho famoso a dos bandas: con sus discos de material inédito y con las remezclas que ha realizado para Bloc Party, Depeche Mode, los mismos Justice y Feist.
Nacido en Hamburgo pero viviendo hace rato en Berlín, Alexander Ridha se suma a la notable cantidad de productores alemanes que están influyendo con fuerza en la electrónica mundial. Basta hacer un repaso rápido y aparecen nombres como Steve Bug, Phonique, Michael Mayer, Digitalism, Vincenzo, Paul Van Dyk, Sven Väth, Booka Shade y DJ T. Una clara demostración de que en ese país europeo se cuecen habas. Y en grande. (Rodrigo Guendelman)








