Hi, How Are You?, Daniel Johnston en Toronto

El mito de Palm Springs jugó a lo suyo en las frías tierras canadienses. Tan errático como fascinante, el hombre lo dio todo ante unos 300 espectadores la noche del 12 octubre…
Giant Hand, telonero de Daniel Johnston, está finalizando su actuación. Ha logrado interesar a los cerca de 300 espectadores que repletan el Club Mod, ubicado en la ciudad de Toronto. Tras el aplauso final, el cantautor se confiesa en una forma de retribuir los aplausos y presentar a quien es la estrella de la noche: “Hace un año y medio yo también vi ‘The Devil and Daniel Johnston (2005)’, por eso ahora soy músico”, dice.
Momentos después, el hombre mencionado aparece. Sosteniendo una pequeña guitarra electroacústica que se pierde en su prominente panza, Johnston se planta algo inseguro frente a sus admiradores. Casi no hace contacto visual y comienza a cantar su clásico “Hi, How Are You?” mirando al suelo. Su interpretación es torpe y su incomodidad revela que esta conciente de eso. Pero a la gente no le importa. Es tan sincera su música que pareciera que estamos escuchando aquel primer álbum, “Songs of Pain” (1980), grabado en el sótano de su casa. La magia se impone a la técnica, dándole al público lo que quiere durante otras cinco canciones.
“Are you with me so far?”, pregunta, dirigiéndose por primera a la audiencia. La gente lo aplaude y corea sus canciones. Daniel les cuenta, entre risas, que tuvo un sueño donde alguien se intentaba suicidar y él le gritaba desde atrás que no lo hiciera. Está más relajado ahora. Bebe agua para aclarar su garganta y presenta a un músico que lo acompañará durante el resto de la noche: “Ahora tenemos a un guitarrista mucho más profesional”, señala burlándose de sí mismo.
“*Don’t make that sad song. Any sadder than it already is…”, canta sosteniéndose del micrófono, mientras mueve el brazo izquierdo en forma involuntaria debido a su enfermedad. Se trata de una señal de la fragilidad que envuelve toda su historia al igual que a su cuerpo, su mente maniaco depresiva y su legado artístico. Porque si bien Daniel ya tiene mas de 30 discos (y anunció dos más para este año durante el concierto) su música parece estar –ahora- inevitablemente ligada a quienes vieron el documental de Jeff Feuerzeig. No hay grandes sellos detrás de él, ni tributos con todas las estrellas del mundillo musical, sólo un puñado de nuevos fans fascinados con la historia de un genuino desadaptado.
Tras un breve intermedio, Daniel Johnston regresa acompañado de una de las bandas que abrió el espectáculo. Canta “Jealous Guy” de John Lennon, poniendo en evidencia su admiración por los Beatles y un Lennon solista y en plena forma. Durante la siguiente hora y media muestra adaptaciones de temas como Man Obsessed y Speeding Motorcycle. Zapatea, dedica canciones y grita eufórico: “¡Esta es sobre mi y mi gato Spunky!”. De pronto la intimidad de la primera parte desaparece y ahora nos encontramos en medio de un auténtico concierto de rock.
“**There was a day when I was so lonely/ And all the girls already had boyfriends/ I was alone as lonely could be/ I laid asleep and turned on the radio/ The music to me was like a dream/ Oh that rock ‘n’ roll it saved my soul”, declara sin asco. Su brazo se mueve más fuerte pues la emoción ha superado a su enfermedad.
Su última canción es “True Love Will Find You in the End” (El Verdadero Amor te Buscará al Final), título decidor para una canción autobiográfica que reclama la pérdida de su amada Laurie, aquella chica con la que se obsesionó en la juventud y que terminó casada con otro hombre, el cual, irónicamente, resultó ser un tipo que trabajaba en una funeraria.
“This is a promise with a catch/ Only if you’re looking can it find you/ Cause true love is searching too /But how can it recognize you/ Unless you step out into the light?”, recomieda Johnston con sus casi cinco décadas de búsqueda a cuestas, justo antes de arrancar del escenario sin despedirse de nadie. El público lo llama, pero él no atiende. De hecho se le ve en el segundo piso tomando una bebida. La luces se encienden y bajo los acordes de “All You Need is Love”, la gente se va para su casa. (Patricio Salazar)
*Hey Joe, del disco Hi How Are you
** Rock ‘N’ Roll/ega








