Vicarios nada de santos

Rock sesentero directo al mentón. Sin vergüenza de atacar como un mod armado hasta los dientres, lo de Thee Vicars es como sintonizar una radio en 1964 y quedar asombrado de la banda que no le va a gustar a tus padres.
Cuesta confiar en ellos porque hasta parecen haberse conseguido los equipos que The Kinks dejó tirados en una bodega. Ni siquiera se esforzaron por sacarles el polvo y el cuarteto de Bury St. Edmunds, Inglaterra, se puso a mover la cabeza y las guitarras con desparpajo salvaje.
Rock n’ roll de la vieja escuela, deslavado y para nada pulido. Thee Vicars no busca asombrar con sus arreglos en su segundo disco, Psychotic Beat, y sólo quieren moverte el trasero con una placa que se lanzará oficialmente en noviembre, bajo el sello Dirty Water Records. Estos The Hives desprovistos de amplificadores estéreo, disparan un ruido que se apodera de todo y las caderas que se largan por lo suyo. Para la prensa, esta es una banda tan de garage que se puede hasta estacionar un auto adentro. (Raúl Morales)







