rollinga

Home | Cartelera | Revista | Contacto

Destacado

N.4: Pixies, la pandilla salvaje

N.4: Pixies, la pandilla...

Seguimos creciendo con entrevistas exclusivas, música, cine y literatura. Ahora te dejamos el alimento perfecto en su cuarto ...

Disco

Colour the trap / Miles Kane

Colour the trap / Miles ...

Repasando la mejor tradición del pop sofisticado y sesentero inglés, Miles Kane proclama en su debut solista, ...

Libro

Una joya de Raymond Carver

Una joya de Raymond Carv...

"¿Quieres hacer el favor de callarte por favor?" fue el primer libro de cuentos de Raymond Carver, ...

CINE

Andrés Wood logra conmover con su película “Violeta se fue a los cielos”

Andrés Wood logra conmo...

Con una actuación sobresaliente de Francisca Gavilán, el filme –que se estrena el jueves 11- es un ...

Más Extraño

La censura de La Tercera a una columna de Carlos Huneeus

La censura de La Tercera...

El diario de Alvaro Saieh no quiso publicar un texto del cientista político porque criticaba a ...

En las fauces de Cymbals Eat Guitars

Todo empezó con un demo suelto en las radios de la cuadra, una maqueta que cargaba con la fé de unos peregrinos de montaña. Esto se trata de cimbales que se comen guitarras y la historia de un disco que vuelve a meter originalidad a la escena indie a pocos días de haber sido reeditado.

En el 2008, este cuarteto de Staten Island, Nueva York, sacó un tema que vibraba desde el inicio: And the hazy sea. A partir de ahí, una historia conocida: la canción que motiva un disco cuasi autoeditado que queda en el aire con sus escasas copias, hasta que una nueva y más seria disquera, en este caso la británica Menphis Industries, lo termina conectando con una porción más amplia del mundo.

Lo interesante de Cymbals Eat Guitars está en la conexión que logran entre melancolía sicodélica y agilidad de garage; con cambios, idas y venidas, pero siempre renunciando voluntariamente a que el ruido gane demasiado territorio frente a la melodía. Esto les resulta bien la mayoría de las veces, no siempre. Se trata de canciones que parecen no tener coros y que recuerdan a Pavement, Modest Mouse y a ratos, al devenir más empastillado de los legendarios Pixies. Esto de los “ratones modestos” los conecta con el productor e ingeniero Kyle “slick” Johnson, quien prestó su estudio profesional para que los Cymbals… grabaran su primer demo decente.

El LP representado este 29 de septiembre se llama Why there are mountains, y en él, Wind Phoenix es uno de los cortes que se destaca por derecho propio. El otro es Tunguska, una balada que siempre dejan para el final en sus presentaciones en vivo y que como consigna el New York Times, hace que las chicas se acerquen lo más posible al escenario para abrir de par en par sus enormes ojos, y no precisamente por la pinta de galán de su veinteañero frontman, Joseph D’Agostino.

Cuando a él le preguntaron por sus influencias, mencionó una curiosidad de la web 2.0: “Yo miro el sitio Pithchfork (dedicado a la música independiente), desde que estaba en noveno grado. Ahí descubrí a “Shady Lane” de los Pavement, y empezamos a derramar sobre nosotros las influencias del rock alternativo cuando todavía estábamos en el liceo”.

De momento, Cymbals Eat Guitars sigue en plena gira y confirmados para abrir los show que The Flaming Lips dará los próximos 10 y 11 de noviembre en Londres, ciudad capital.
(Raúl Morales).


Rollinga en FlickrRollinga en Lastfm Rollinga en Twitter Rollinga en Twitter

Comentarios
Seba Dice:

Que buena que Pitchfork, aparte de ser lectura obligatoria para todo melómano que se precie de tal, es también influencia para estos chicos. Tendré que agregarlo a mis discos a escuchar, lo tengo en cola.
Saludos!


zurita Dice:

una fomedad mas…


Y tu comentario es..

Destacados
Cupon
Sponsors
Cafe espresso Smirnoff
Menú
SUSCRIPCIÓN
Recibe las ultimas noticias de rollinga en tu correo electrónico:
Camaradas
link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1  link1