Cómo hablar de los libros que no se han leído

Advertencia: Si usted señor (a) visitante, ha sido atraído (a) por el curioso título de este libro y pensó que al fin había encontrado un manual para causar una buena impresión en sus charlas sociales, demostrando de paso que es él/la más esnob de todos los asistentes, le sugerimos seguir leyendo otro tipo de interesantes artículos que se ofrecen en este lugar.
Me gusta tener conversaciones y divagaciones con personas que de por si leen mucho, y saben mucho. Así, llegué a una prima formada como bibliotecóloga que ha trabajado en importantes bibliotecas del país. Una tarde que charlaba con ella y la observaba en su labor, me atreví a preguntarle cómo lo hacía para conocer semejante cantidad de libros y además recomendar autores, con toda la labor que eso implica. Pues bien, me citó el caso del bibliotecario de El Hombre sin atributos, de Robert Musil (1880-1942), donde justamente los personajes enfrentaban el mismo diálogo, que se resolvía de la siguiente forma:
-¿Desea saber cómo me las arreglo para conocer todos los libros?- Se lo puedo comunicar ahora mismo: ¡no leyendo ninguno!
Y es justamente la misma cita con la que comienza Pierre Bayard (1954), en su ensayo Cómo hablar de los libros que no se han leído. Así es, el catedrático de literatura en la Universidad de París VIII, nos abre todo un mundo de posibilidades a través de la observación, las citas, consejos, críticas y un humor irónico muy característico de él. Bayard las oficia de guía en una discusión sobre qué es la lectura, la no lectura, el acto de hablar sobre los libros y todo aquel mundo que vive en nuestras bibliotecas.
El texto está separado en tres ingeniosas partes: Maneras de no leer, Situaciones de discurso y Conductas que conviene adoptar. La misión que se ha propuesto el autor es hacer una crítica y una revisión de cómo leemos, para luego elaborar un llamado a no sentir pena ni vergüenza por no haber consumido de principio a fin tal o cual libro, ese que todos han leído (supuestamente), como sucede con el Ulises de James Joyce (1882-1941), una de las obras más comentadas pero menos leídas de la historia. Bayard tiene una narrativa brillante y constantes diálogos propios del ensayo. Emite juicios sobre las obras citadas, catalogándolas según las recomendaciones del propio escritor, que está dispuesto a ser refutado con una invitación abierta a todo el mundo.
En general, esta es una obra prematuramente criticada, principalmente por quienes se dicen parte de la elite intelectual, por lo sugerente del título (que por cierto es muy inteligente). Así que invito a usted lector (a) a leerlo sin prejuicios, sin adentrarse en una búsqueda de esnobismo literario. Es necesario decir que si usted es de esos (as) a quienes les gusta la lectura, y como en más de una ocasión me ha ocurrido, es de aquellos (as) que ha sido rechazado por no leer el texto de moda o por no compartir la opinión de la mayoría, reconozca su propia ignorancia (“El primer paso de la ignorancia es presumir de saber”, dice Baltasar Gracián). Ah, y tampoco tema dejar a medias un texto que simplemente no le gustó. Le aseguro que sentirá una correspondencia con Pierre Bayard. (Alberto Sepúlveda)
Cómo hablar de los libros que no se han leído
Pierre Bayard
Anagrama, 2008.
200 páginas
$23.000 (apróx.)








