La perseverancia del cantautor digital

El prolífico Javier Barría presentó hace poco más de una semana su primer trabajo más allá de los dominios de la web: Introducción a la Geometría, editado por el sello Infanta Terrible.
El patio interior de la Sala Master estaba repleto, eran cerca de las nueve de la noche y el frío calaba los huesos. Mucha gente con el disco en las manos conversaba animadamente, minutos más tarde, las puertas se abrieron de par en par. Cómodamente sentados y varios más en el suelo, esperaban la entrada de Javier Barría al escenario; un tipo que ha realizado su trabajo a pulso por cerca de diez años, sin disquera, sin pitutos, pero sí con un hambre gigantesca y una sencillez pocas veces vista.
El hombre que hizo de MySpace su mejor amigo, entró vestido completamente de negro, los aplausos se propagaron heredados de una ciber democracia que ha propiciado entre Javier y su público, una relación cercana de fiel amistad.
La noche arrancó con Geometría y 2AM, cortes en los que destacan bases electrónicas siempre apoyadas de las melodías y los multiefectos que Javier dota a su guitarra. Por momentos nos dio la impresión de ver a un hombre orquesta, que con su voz y uno que otro punteo construyó en sólo minutos un entramado rítmico que rayó en la experimentación y la psicodélia. Los gustos musicales de Barría son claros: los ritmos sincopados de Spinetta y el eterno falsete del malogrado Jeff Buckley conviven armoniosamente en temas que hablan de amores y complicidad.
Javier, como gran maestro de ceremonias hizo del show una instancia entretenida, comentó cada tema y se le observó locuaz. Un tanto nervioso, pero locuaz al fin y al cabo; sus tartamudeos y sus eternas afinaciones de guitarra fueron sólo una anécdota ante la batería de canciones que tenía por presentar.
Vinieron más hits que inexplicablemente no están en las radios, pero sí en muchos pendrives: Corte cuerda y Ciego, nudo y desenlace, de su anterior trabajo, Ciudadano B. Todo esto sumado al estreno de Tiza, tema que no alcanzó a ser incluida en Introducción a la geometría y que se guardará para el próximo disco. Hacia el final apareció Cortinas Naranjas, primer single que fue acompañado de su respectivo video. Cuando todo terminó las retinas se llenaron de la perseverancia de un cantautor sin estridencias. Bienvenido a las grandes ligas Javier Barría. (Juan Pablo Prado)
Me gusto el articulo porque sintetiza de manera super precisa lo que entregó Javier Barría. Yo también estuve ese gélido día y a pesar de que a ratos se hace un poco empalagoso tanta melodía dulce, hay que reconocer que Barría tiene canciones que te producen escalofrios desde el primer. Ah, y su maquinita de ruidos es la zorra!!!!
Sigan asi, cubriendo pequeños conciertos, pero con grandes talentos detrás.
Saludos.
10 años de carrera y el primer disco que edita, en lo fisico…obvio jajaja
felicidades javier







